José Calvo González

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  1. Cómo legislar con sabiduría y elocuencia. El Arte de legislar reconstruido a partir de la tradición retórica por Luis Alberto Marchili
    Abstract

    Reviews Luis Alberto Marchili, Cómo legislar con sabiduría y elocuencia. El Arte de legislar reconstruido a partir de la tradición retórica, Buenos Aires: Editorial Dunken, 2009. 498 pp. ISBN: 978-9870240471 El lector me permitirá introducir estas páginas con un pequeño relato. Sé bien que ello es un modo poco común de hacerlo; el registro habitual de este tipo de colaboraciones suele admitir escasas variaciones, que insistentemente reitera. Me confío a la tolerancia del lector para sobrellevar la extravagancia. Pertenece al poeta-filósofo Gibrán Khalil Gibrán (Bisharri. Líbano, 1883- New York. USA, 1931), y dice así: "Años atrás existía un poderoso rey muy sabio que deseaba redactar un conjunto de leyes para sus súbditos. Convocó a mil sabios pertenecientes a mil tribus diferentes y los hizo venir a su castillo para redactar las leyes. Y ellos cumplieron con su trabajo. Pero cuando las mil leyes escritas sobre pergamino fueron entregadas al rey, y luego de éste haberlas leído, su alma lloró amargamente, pues ignoraba que hubiera mil formas de crimen en su reino. Entonces llamó al escriba, y con una sonrisa en los labios, él mismo dictó sus leyes. Y éstas no fueron más que siete. Y los mil hombres sabios se retiraron enojados y regresaron a sus tribus con las leyes que habían redactado. Y cada tribu obedeció las leyes de sus hombres sabios. Por ello es que poseen mil leyes aún en nuestros días. Es un gran país, pero tiene mil cárceles y las prisiones están llenas de mujeres y hombres, infractores de mil leyes. Es realmente un gran país, pero ese pueblo desciende de mil legisladores y de un solo rey sabio."1 En su lectura jurídica, el texto, que tiene el encanto de la fábula, compone un desbordante panorama de evocaciones, imaginarias o históricas. Permite (o propone), en efecto, reconstruir algunas estampas conceptualmente li­ gadas al mito y a la tradición cultural del Derecho. Así, por ejemplo, nos traslada a un espacio pretérito y remoto, hundido en las profundidades del tiempo, de analogías casi babélicas, umbral de la diseminación legislativa. Y con ello, asimismo, a una era precedente, de imposible retorno, anterior !G. Khalil Gibrán, "Las leyes," en G. Khalil Gibrán, El vagabundo. Ninfas del valle, pról. y trad, de M. Armiño (Madrid: EDAF, 1995), 55. Rhetorica, Vol. XXX, Issue 3, pp. 306-340, ISSN 0734-8584, electronic ISSN 15338541 . ©2012 by The International Society for the History of Rhetoric. All rights re­ served. Please direct all requests for permission to photocopv or reproduce article content through the University of California Press's Rights and Permissions w ebsite at http://www.ucpressjournals.com/reprintlnfo.asp. DO1: 10.1525/RH.2012.30.3.30u. Reviews 307 a la que fue cuna del desacuerdo y la fallida síntesis. Lamento de Arcadia idealizada, nostálgica Edad de Oro, donde una vez estuvo el originario estado de inocente felicidad apenas regido por leyes naturales. Atrás para siempre, alejada, irrecuperable, brotaría en esperanzado anhelo, en intensa aspiración, el desiderátum de lugares desplazados, imaginarias utopías, fecundadas de erasmista locura, como la de Tomás Moro (1516), donde hubiere "pocas leves," pero "eficaces" (Lib. I). Y también la amable exaltación rousseauniana de un Estado que tuviere necesidad de "pocas leyes" (El contrato social, lib. IV, cap. 1); "pocas leyes claras y simples," incorporadas en tres códigos, "uno político, otro civil y otro penal. Los tres claros, breves y precisos cuanto sea posible" (Considerations sur le gouveruement de Pologne, 1772).2Y con intención mayor, los avisos de Filangieri en 1774: "O la ley habla claro, y entonces el magistrado no puede alterarla; o la ley es tan oscura que la ambigüedad del sentido daría lugar al arbitrio, y entonces, al tenerse que recurrir a la autoridad suprema, el magistrado no puede hacer otra cosa que deducir la sentencia de la interpretación expresa que de ella dará el soberano."3 El repertorio de referencias...

    doi:10.1353/rht.2012.0016